
La revisión de la estrategia marco de la UE para los bosques se somete a votación

El voto de la comisaria Adina Ioana Vălean es crucial
Bucarest, Bruselas, 29 de junio de 2021 – La estrategia de la UE para los bosques se ha publicado y se someterá en julio a la votación de los comisarios europeos. Agent Green, miembro de Forest Defenders Alliance, ha analizado sus aspectos positivos y las carencias del documento publicado, que deben mejorarse para lograr una estrategia forestal que apoye, en vez de socavar, la mitigación de las crisis climática y de biodiversidad.
Proyecto de estrategia forestal de la UE
https://forestdefenders.eu/wp-content/uploads/2021/06/Forest-Strategy-leaked-draft-JUNE-8.pdf
Qué debe modificarse en la estrategia marco
El contexto de la estrategia marco es un reciente informe1 del JRC, el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea. Afirma que, aunque será necesario un aumento global de los sumideros forestales para cumplir los objetivos del Pacto Verde Europeo y reducir los gases de efecto invernadero a medio plazo (2050), las tendencias y previsiones actuales de aprovechamiento indican un sumidero en declive. El JRC advierte que «invertir esta tendencia exigiría un aumento extraordinario y urgente de la tasa anual neta de crecimiento de los bosques, principalmente mediante prácticas de gestión forestal y nuevas superficies de bosque».
Así, el principal problema de la estrategia marco es la ingenuidad con la que sigue tratando la bioeconomía como medio para mitigar el cambio climático, sin reconocer la incompatibilidad fundamental entre garantizar un «aumento extraordinario y urgente del crecimiento forestal neto anual» e intensificar la explotación forestal.
La estrategia marco refleja la idea de que sustituir materiales basados en el carbono por madera reducirá las emisiones. Afirma, por ejemplo, que «el papel más importante de los productos de madera es ayudar a transformar el sector de la construcción de una fuente de emisiones de gases de efecto invernadero en un sumidero de carbono, como prevén la estrategia para una Oleada de Renovación en Europa y la nueva iniciativa de la Bauhaus Europea. Queda mucho por mejorar, pues los productos de madera, con una cuota de mercado inferior al 3%, siguen siendo una parte minúscula de los materiales de construcción utilizados en Europa, todavía dominados en gran medida por materiales de origen fósil e intensivos en energía» (página 11 de la estrategia de la UE).
Sin embargo, la ciencia sobre los productos de madera recolectada como fuente de mitigación del cambio climático no está desarrollada. El personal del JRC elaboró un estudio de modelización citado en su informe reciente que constató que, aunque aumentar el aprovechamiento un 20% hasta 2030 respecto a los niveles de 2000–2012 elevaría el carbono anual almacenado en productos de madera recolectada un 8%, reduciría el sumidero forestal, mucho mayor, un 37%. Es una caída sorprendentemente grande del sumidero de carbono forestal a cambio de un aumento insignificante en el de los productos de madera recolectada. El modelo mostró que solo reducir el aprovechamiento un 20% permitiría aumentar el sumidero forestal. En general, el informe del JRC cita varios estudios que concluyen que, a corto y medio plazo, aparentemente hasta 2050, «es improbable que el potencial adicional de mitigación debido a la sustitución de materiales compense la reducción del sumidero de carbono de los ecosistemas forestales afectados por el aumento del aprovechamiento». No obstante, como señala el informe, otra forma de aumentar el carbono neto almacenado en los productos de madera recolectada es «cambiar el uso de la madera recolectada, los residuos de madera industriales y la madera secundaria para distintos bienes. Una transición desde productos de madera de mayor duración, por ejemplo del papel a la madera de construcción, ralentizaría la producción y ayudaría a conservar o aumentar el desarrollo de los productos de madera recolectada manteniendo a la vez un aprovechamiento estable en el tiempo».
El documento marco revela otras lagunas al reconocer los productos de madera recolectada como factor de mitigación, pues afirma que «los productos de madera recolectada en la UE representan un sumidero de carbono neto activo de aproximadamente -40 MtCO2e/año, con beneficios climáticos adicionales por un efecto de sustitución de materiales de entre -18 y -43 MtCO2e/año.
» Sin embargo, los productos de madera recolectada no son un sumidero de carbono «activo». Como indica el protocolo de contabilidad del carbono del IPCC, no capturan directamente carbono de la atmósfera, sino que crean una reserva de carbono capturado inicialmente por la biomasa aérea de los bosques y otros terrenos arbolados.3 Lo más importante es que el propio efecto de sustitución es, en gran medida, una ilusión, porque solo funciona realmente si se limita la cantidad total de material utilizado; de lo contrario, el uso de los materiales originales y del «sustituto» de madera puede seguir creciendo libremente. 4
En general, hay que reescribir la estrategia marco para reconocer que, dado el objetivo de la Comisión no solo de crear una reserva de carbono forestal para mitigar el cambio climático, sino también de restaurar los ecosistemas e invertir el alarmante declive de la biodiversidad en pleno avance, la prioridad debe ser proteger, regenerar y renaturalizar los bosques, no intensificar el aprovechamiento, ni siquiera para productos de madera duraderos.
Planes y oportunidades para aumentar la responsabilidad
La estrategia marco aborda planes de seguimiento, gobernanza y certificación de los bosques y la silvicultura. Para tener éxito, estas iniciativas deben basarse en una ciencia rigurosa y una fuerte representación de científicos y ONG en los órganos de supervisión. Aquí comentamos estas iniciativas, especialmente la estrategia forestal.
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Una definición común de los bosques primarios y centenarios y su régimen de protección, con el compromiso «urgente» de los Estados miembros de cartografiarlos y supervisarlos; deberían garantizar que no se deterioren hasta que empiecen a aplicar el régimen de protección. (p. 4).
- Sí, pero hace falta más fuerza para ayudar a detener urgentemente el alarmante aumento del aprovechamiento ilegal y la explotación legal de bosques maduros, incluso para bioenergía. También deben asignarse recursos de inmediato para cartografiar y proteger bosques que podrían llegar a ser bosques centenarios.
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Una futura propuesta legislativa de la UE sobre planificación y seguimiento forestales que incluya indicadores y umbrales/intervalos adicionales para la «gestión forestal sostenible», centrados en la salud de los ecosistemas, la biodiversidad y los objetivos climáticos. (p. 5)
- Basta observar el uso excesivo de «sostenibilidad» para describir las prácticas forestales más perjudiciales y degradantes de la UE para ver lo vacío que resulta el término. Si la UE quiere que signifique algo, debe respaldarlo con normas y una aplicación verdaderamente rigurosas. Mientras tanto, no debemos esperar una futura legislación para reconocer inmediatamente que los criterios de «sostenibilidad» de la biomasa de la DER II no se acercan en absoluto a la definición de la estrategia marco (p. 5). Por ejemplo, la deforestación es «sostenible» según la DER mientras los árboles sigan creciendo en otro lugar para garantizar que las talas no superen el crecimiento forestal regional o incluso nacional. Ignorar lo que ocurre en cada parcela y centrarse en una «sostenibilidad» a escala del paisaje aumenta la degradación de los bosques en la UE y su explotación como combustible de biomasa fuera de ella. El nuevo concepto debe aplicarse en todas las escalas de gestión para tener efecto, porque el bosque se compone de esas «parcelas».
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Rüter, , et al. (2019). Volume 4: Agriculture, Forestry and Other Land Use, Chapter 12: Harvested Wood Products. 2019 Refinement tothe 2006 IPCC Guidelines for National Greenhouse Gas Inventories. https://www.ipcc-nggip.iges.or.jp/public/2019rf/index.html
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Leturcq, (2020). «GHG displacement factors of harvested wood products: the myth of substitution.» Scientific Reports 10(1): 20752.https://doi.org/10.1038/s41598-020-77527-8
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Para cartografiar y supervisar se necesitan datos de campo que proporcionen indicadores locales y permitan la calibración, pero los datos geoespaciales exactos son igual de importantes. Aumenta la capacidad de evaluar la densidad de carbono forestal mediante teledetección, lo que puede ayudar a armonizar los conjuntos de datos nacionales y ofrecer una base para comprobar la realidad sobre el terreno. También deben intensificarse la teledetección y el seguimiento para ayudar a detener la explotación ilegal.
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El documento y los planes derivados deben reconocer que el hambre de recursos naturales de la UE sigue impulsando la degradación forestal y la deforestación, por ejemplo al promover la biomasa forestal como energía renovable, lo que fomenta el aprovechamiento en la UE, América del Norte, Rusia y otras zonas. Debe existir un plan para invertir esta tendencia.
- El sistema común voluntario de certificación de una silvicultura «más próxima a la naturaleza».
- Sí, pero dándole más fuerza e incentivos reales, como el acceso a determinados mercados y beneficios posibles solo con certificación. De lo contrario, la silvicultura seguirá funcionando como siempre, demasiado a menudo etiquetada falsamente como «sostenible»,
- La Comisión Europea debería imponer requisitos mínimos de auditoría a todos los sistemas de certificación públicos y privados. Tienen muchas lagunas, entre ellas que no parecen capaces de garantizar la legalidad del suministro de madera en la UE.
- La propuesta de aumentar la utilización de los fondos de desarrollo rural pertinentes para la estrategia forestal (p.8).
- Observamos que la asignación actual de 6,7 mil millones de euros de la PAC para medidas forestales podría duplicarse si se dejaran de subvencionar las quemas de biomasa forestal para producir energía. Está justificado pagar a las personas para que hagan crecer bosques, no para que los talen y quemen para obtener energía.
- La evaluación de los productos de madera recolectada: es importante desarrollar «una metodología estándar, sólida y transparente para cuantificar los beneficios climáticos de los productos de construcción de madera y de otros materiales de construcción» (página 11).
- Sin embargo, confiaríamos más en su integridad si la estrategia marco no hubiera promovido ya los productos de madera recolectada aun sin contar con esa metodología.
- La elaboración de un plan de acción para el sistema de certificación y el secuestro de carbono para la eliminación de carbono
- Se necesitan orientaciones claras para evitar las plantaciones de monocultivo. El «marco regulador para la certificación de la eliminación de carbono» que se desarrollará debe garantizar que las plantaciones de monocultivo no puedan optar a la eliminación de carbono.
- La iniciativa de los 3 mil millones de árboles y su seguimiento: esta acción debe basarse en criterios ecológicos y debe apoyarse la plantación adicional de árboles para plantaciones energéticas. Es una buena idea involucrar a ciudadanos y comunidades en el seguimiento de los «árboles plantados como contribución para garantizar al menos otros 3 mil millones de árboles hasta 2030».
Qué tiene de positivo la estrategia marco
Los llamamientos a proteger y regenerar los bosques
- Reconoce la necesidad de «bosques más grandes, sanos y diversos que los actuales, especialmente para almacenar y secuestrar carbono y detener la pérdida de hábitats y especies. Para llegar a ello, habrá que invertir las tendencias negativas, mejorar el seguimiento para identificar mejor el estado de nuestros bosques y redoblar los esfuerzos de protección y regeneración de la biodiversidad forestal, asegurando así la resiliencia de los bosques» (p. 2).
- «En particular, los bosques primarios y centenarios deben protegerse estrictamente» (p. 3).
- «Para permitir que la naturaleza se regenere, la estrategia de biodiversidad de la UE para 2030 propuso proteger al menos el 30% de la superficie terrestre de la UE, de la cual el 10% quedará bajo un régimen estricto de gestión efectiva y protección legal. Los ecosistemas forestales también deben contribuir a alcanzar esta meta» (p. 3).
Reconoce que la silvicultura actual destruye los ecosistemas forestales y reduce la resiliencia
- «Las prácticas de gestión forestal que conservan y regeneran la biodiversidad aumentan la resiliencia de los bosques. Por eso, todos los bosques deben gestionarse mejor para ser suficientemente biodiversos, teniendo en cuenta las diferencias de condiciones naturales, regiones biogeográficas y tipología forestal» (p. 4).
- «El cambio climático sigue afectando negativamente a los bosques europeos, sobre todo en zonas de bosques monoespecíficos y envejecidos» (p. 1).
Los llamamientos a cambiar las prácticas forestales, incluido el fin de la deforestación
- «En este contexto son esenciales las prácticas de gestión que apoyan la biodiversidad y la resiliencia, como crear o mantener bosques de especies mixtas y funcionalmente diversos, especialmente con más frondosas y especies con distintas sensibilidades bióticas y abióticas y mecanismos de recuperación tras las perturbaciones, en lugar de plantaciones de monocultivo» (página 4).
- «Otras prácticas deben evitarse. Una de ellas es la deforestación, salvo que se demuestre necesaria por razones de salud ambiental o de los ecosistemas. Además de destruir la biodiversidad aérea, la deforestación provoca pérdida de carbono de las raíces y de parte del carbono del suelo. Esta práctica ya está prohibida o limitada en muchos países. También debe evitarse retirar los tocones y las raíces, que deben quedar en el bosque, así como las talas intensas durante la época de nidificación» (página 4).
- «Por tanto, las propiedades y los servicios ecosistémicos del suelo deben protegerse como base de bosques sanos y productivos y, por ejemplo, debe evitarse el uso injustificado de maquinaria pesada que compacte el suelo» (página 4).
Los llamamientos a priorizar productos de madera recolectada duraderos y minimizar el uso de madera para energía de biomasa
(Estas afirmaciones son compatibles con excluir la biomasa forestal de la Directiva de Energías Renovables (DER) y permitir que solo la biomasa leñosa secundaria se considere «energía renovable». Aunque eso suponga un uso deficiente de muchos materiales que podrían destinarse a productos duraderos).
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«Ante las crecientes y a veces competitivas demandas sobre los bosques, también debemos garantizar que la madera se utilice de forma óptima según el principio de cascada, para que la mayor parte sirva a materiales y productos duraderos con el mayor valor para una economía circular y climáticamente neutra, minimizando su uso para productos de corta duración y para producir energía» (página 2).
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«Es esencial, al construir una economía sostenible y climáticamente neutra, garantizar el uso óptimo de la madera según el principio de cascada. Esto significa emplear la mayor parte para materiales y productos duraderos. Debe minimizarse su uso para productos de corta duración y energía, y utilizarse biomasa leñosa secundaria, como subproductos de aserradero, residuos y materiales reciclados» (p.10).
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«También deben minimizarse las externalidades negativas del uso bioenergético, como la contaminación del aire. Priorizar los residuos y el uso en cascada de la madera debe seguir siendo un principio general clave para maximizar el impacto climático positivo de la bioenergía» (p. 12).
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«Por tanto, la atención debe centrarse en un cambio drástico de los usos a corto plazo a usos duraderos de la madera, como edificios y muebles, incluso mediante una mejor reutilización y reciclaje de los productos de madera de las obras de construcción y demolición. La medida también es compatible con el nuevo Plan de Acción de Economía Circular de la UE, que se compromete a reducir los envases y limitar aún más los productos de un solo uso. Estos productos de corta duración también se fabrican, entre otros, con materiales basados en madera» (página 10).
Reconoce la necesidad de incentivos económicos para cambiar el comportamiento de los propietarios de tierras
- «Los propietarios y gestores forestales necesitan estímulos e incentivos financieros para prestar servicios ecosistémicos protegiendo y regenerando los bosques, y aumentar su resiliencia mediante prácticas de gestión más favorables al clima y a la biodiversidad» (p. 7).
- «Los demás beneficios, especialmente la prestación de servicios ecosistémicos, rara vez o nunca se recompensan. Esto debe cambiar. Los propietarios y gestores forestales necesitan estímulos e incentivos financieros para prestar servicios ecosistémicos protegiendo y regenerando los bosques y aumentar su resiliencia mediante prácticas de gestión más favorables al clima y a la biodiversidad» (p. 7).
- Fomenta el aumento de «…las actividades económicas del sector forestal que no se basan en extraer recursos madereros para diversificar las economías y el empleo locales en zonas rurales» (p. 2), incluidos el ecoturismo, los productos forestales no madereros y los servicios ecosistémicos.
Ofrece una definición de sostenibilidad más amplia que la DER
- Establece que «la gestión forestal sostenible significa administrar y utilizar los terrenos forestales de una forma y a un ritmo que mantengan su biodiversidad, productividad, capacidad de regeneración, vitalidad y potencial para cumplir, ahora y en el futuro, funciones ecológicas, económicas y sociales a escala local, nacional y mundial, sin perjudicar a otros ecosistemas» (p. 5). Además, la Comisión busca acertadamente identificar indicadores que abarquen la salud y resiliencia de los ecosistemas, la biodiversidad y el clima. Hay que recordar que la «sostenibilidad» de la DER, que clasifica la biomasa como «energía renovable», no encaja en esta definición.
- https://publications.jrc.ec.europa.eu/repository/handle/JRC124374
- Pilli, , et al. (2017). «The European forest sector: Past and future carbon budget and fluxes under different managementscenarios.» 14: 2387-2405.
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