Saltar al contenido
Centros de datos
activa

Centros de datos

Todas las campañas

La nube no flota. Tiene cimientos de hormigón, acero, cables, transformadores, baterías, generadores, instalaciones de refrigeración y servidores que funcionan sin parar. Consume suelo, energía y agua, produce calor y residuos electrónicos y puede exigir inversiones masivas en las redes eléctricas locales.

La inteligencia artificial puede aportar beneficios importantes a la sociedad. Pero no hay nada inteligente en construir infraestructura digital sacrificando la naturaleza, agotando el agua o trasladando los costes a las comunidades.

La posición de Agent Green: Agent Green no se opone a los centros de datos ni al desarrollo de la inteligencia artificial. Nos oponemos a proyectos mal ubicados, presentados públicamente antes de estar documentados y autorizados sin demostrar su compatibilidad con los límites ecológicos, la transición energética y los intereses de las comunidades.

415 TWh

de electricidad consumida

por centros de datos en todo el mundo en 2024

~945 TWh

consumo estimado en 2030

Agencia Internacional de la Energía

700,8 GWh

consumo máximo teórico anual

el proyecto de 80 MW anunciado en Luna, Cluj

Por qué es necesaria esta campaña

Los centros de datos consumieron unos 415 TWh de electricidad en todo el mundo en 2024. La Agencia Internacional de la Energía estima que este consumo podría duplicarse para 2030 y alcanzar unos 945 TWh. El problema no es solo la cantidad mundial, sino la concentración de consumidores gigantescos en determinados puntos de la red, donde pueden surgir cuellos de botella, inversiones costosas y el retorno a fuentes de energía contaminantes.

Europa ha empezado a exigir información sobre el rendimiento energético y la huella hídrica de centros de datos con una potencia instalada de equipos informáticos de al menos 500 kW. La Unión Europea desarrolla además un sistema común de clasificación y normas mínimas de rendimiento para el sector.

Estas reglas son necesarias, pero insuficientes. Rumanía necesita una política pública antes de que se autoricen proyectos uno por uno sin una visión de sus efectos acumulados sobre energía, agua, suelo, biodiversidad y comunidades.

La campaña de Agent Green busca establecer condiciones claras para todos los centros de datos nuevos y las ampliaciones de los existentes.

Los principios de la campaña

1

Los terrenos naturales y agrícolas no son solares baldíos ni espacios vacíos

Los centros de datos nuevos deben ubicarse prioritariamente en plataformas industriales abandonadas, antiguas fábricas, canteras o minas cerradas, terrenos contaminados y otras superficies ya artificializadas.

Los bosques, pastos, humedales, llanuras aluviales, terrenos seminaturales y suelos agrícolas productivos no deben convertirse en infraestructura digital si existen alternativas en terrenos degradados. Incluso los emplazamientos industriales abandonados deben comprobarse antes, porque algunos han desarrollado hábitats valiosos o pueden necesitar descontaminación.

La primera pregunta no debe ser «¿cómo construimos aquí?», sino «¿por qué aquí y qué alternativas se analizaron?».

2

La energía debe ser adicional, limpia y disponible en tiempo real

Un contrato de compra de energía o unos certificados «verdes» no demuestran que un centro de datos funcione realmente con energía limpia cada hora.

El inversor debe presentar la fuente de energía, el perfil horario de consumo, las nuevas capacidades de generación y almacenamiento que financia, los efectos sobre la red y cómo funciona cuando no brilla el sol ni sopla el viento.

Los centros de datos nuevos deben contribuir a desarrollar capacidad adicional de energía solar y eólica, almacenamiento, flexibilidad y modernización de la red. Los costes de conexión y refuerzo de infraestructuras no deben trasladarse a hogares y pequeñas empresas.

Los centros de datos no pueden servir de pretexto para nuevas centrales de gas o carbón, quemar bosques bajo la etiqueta de biomasa, destruir ríos con hidroeléctricas o reactivar megaproyectos energéticos caros y lentos.

3

La eficiencia debe demostrarse, no declararse

Cada proyecto debe publicar la capacidad informática instalada, el consumo total anual estimado, la curva de carga, la eficiencia de la refrigeración y los indicadores reconocidos en Europa, incluidos PUE, WUE y consumo de energía renovable.

Un buen PUE no demuestra por sí solo que el proyecto sea sostenible. Un centro muy eficiente puede seguir teniendo un consumo total enorme. Deben evaluarse tanto la eficiencia como la magnitud absoluta del impacto.

Los operadores deben demostrar también que utilizan eficientemente la capacidad instalada, prolongan la vida de los equipos, eligen hardware y software eficientes y pueden trasladar tareas no urgentes a horas con energía renovable disponible.

4

El agua debe presupuestarse hasta el último metro cúbico

La expresión «circuito cerrado» no significa consumo cero de agua ni responde por sí sola a las preguntas sobre refrigeración.

Cada proyecto debe publicar el consumo y la captación anual de agua, las fuentes utilizadas, las pérdidas, las necesidades en días de calor extremo, el impacto indirecto de producir la energía y el comportamiento de la instalación durante las sequías.

La autorización debe incluir límites obligatorios, vigilancia pública y un plan de reducción o interrupción del consumo no esencial cuando peligren el abastecimiento de la población, la agricultura o los ecosistemas.

No debe utilizarse agua potable para refrigerar cuando existan alternativas técnicas seguras. Ningún centro de datos puede tener prioridad frente al derecho de las comunidades al agua y al caudal ecológico necesario para los ríos.

5

El calor residual debe recuperarse

Casi toda la electricidad utilizada por los servidores termina convirtiéndose en calor. Construir el centro bajo tierra no lo hace desaparecer. El suelo y la roca no pueden absorber indefinidamente decenas de megavatios térmicos.

Para centros de datos de más de 1 MW, la legislación europea exige analizar los costes y beneficios de aprovechar el calor residual. Agent Green considera que su recuperación debe ser una condición de autorización, salvo que una evaluación independiente demuestre que no existe un uso viable.

El calor puede utilizarse en redes locales, invernaderos, edificios públicos, viviendas, procesos industriales, secaderos u otras actividades productivas. La promesa de recuperación debe acompañarse de contratos, infraestructura y consumidores identificados, no solo de una flecha verde en una presentación.

6

La comunidad debe ser consultada antes de decidir

La consulta no debe celebrarse después de elegir el terreno, firmar contratos y lanzar la campaña de imagen. Entonces solo se pide al público validar una decisión ya tomada.

Desde la fase conceptual, la comunidad debe recibir información sobre suelo, energía, agua, ruido, tráfico, generadores, riesgos, infraestructuras, empleos permanentes, ingresos locales y costes públicos.

Las autoridades deben publicar todos los contratos que impliquen terrenos o dinero públicos. El inversor debe responder a la comunidad, los expertos y las organizaciones ambientales antes de que se emitan los permisos esenciales.

7

Los efectos acumulados deben evaluarse

Un centro de datos no puede analizarse como un edificio aislado. La evaluación debe incluir líneas eléctricas, subestaciones, tuberías, carreteras, captaciones de agua, refrigeración, baterías, generadores de respaldo y ampliaciones previsibles.

También debe analizarse el impacto acumulado con otros centros de datos, proyectos industriales, regadíos, poblaciones y consumidores energéticos de la misma región.

Dividir un campus en varias fases, edificios o autorizaciones no debe servir para reducir artificialmente su impacto real.

8

El diseño debe incorporar la crisis climática

Los estudios basados solo en datos históricos ya no bastan. Deben evaluarse sequías más largas, temperaturas más altas, olas de calor, lluvias torrenciales, inundaciones, deslizamientos de tierra e incendios.

Un centro construido junto a un río o sobre un acuífero debe presentar estudios hidrogeológicos, escenarios de inundación, impactos de la excavación y medidas aplicables durante toda su vida operativa.

La resiliencia de la infraestructura no puede lograrse aumentando la vulnerabilidad de la comunidad y de los ecosistemas circundantes.

9

Debe calcularse toda la huella material

La evaluación no termina en el consumo eléctrico. Debe incluir emisiones del hormigón y el acero, extracción de materias primas, fabricación y transporte de equipos, refrigerantes, baterías, generadores y residuos electrónicos.

El operador debe tener un plan para reparar, reutilizar y reciclar los equipos, así como una garantía financiera para desmantelar la instalación y restaurar el emplazamiento.

Un edificio abandonado cuando caduca la vida comercial de los servidores no es innovación, sino el siguiente problema ambiental que se deja a la comunidad.

10

La transparencia debe continuar tras la inauguración

Los datos de energía, agua, calor recuperado, emisiones, eficiencia e incidentes deben publicarse cada año en un formato verificable y comparable.

En los grandes proyectos, una entidad independiente también debe realizar el seguimiento. Las autoridades y la comunidad deben poder comprobar si se cumplen durante la explotación las promesas hechas en la autorización.

El secreto comercial no puede ocultar información esencial sobre recursos naturales, contaminación, emisiones o riesgos para la salud y el medioambiente.

Los límites de Agent Green

  • ✗ Agent Green se opone a proyectos que ocupan bosques, pastos, humedales, llanuras aluviales, hábitats naturales o suelos agrícolas productivos sin un análisis real de alternativas.
  • ✗ Nos oponemos a proyectos que no revelan con transparencia sus fuentes de energía y agua, empujan el sistema energético hacia combustibles fósiles, trasladan los costes de conexión al público o tratan la recuperación de calor como una opción de imagen.
  • ✗ Nos oponemos a la fragmentación de autorizaciones, evaluaciones superficiales, consultas formales y afirmaciones como «verde», «sin agua» o «cero emisiones» sin datos verificables que las respalden.

Utilizaremos todas las vías administrativas, científicas y jurídicas disponibles cuando la naturaleza y las comunidades se enfrenten a hechos consumados.

Qué pedimos al Gobierno y las autoridades

  • ✓ Rumanía necesita una estrategia nacional de ubicación de centros de datos sometida a evaluación ambiental estratégica. Debe identificar terrenos industriales disponibles, capacidad de las redes, fuentes sostenibles de agua, posibles consumidores de calor y zonas excluidas.
  • ✓ Pedimos un registro público de centros de datos con información sobre propietarios, beneficiarios, capacidad, consumo energético e hídrico, fuentes de suministro, calor recuperado, generadores de respaldo e indicadores de rendimiento previstos en las normas europeas.
  • ✓ Pedimos condiciones mínimas obligatorias para ubicación, eficiencia, energía adicional, consumo de agua, recuperación de calor, transparencia, desmantelamiento y protección de las comunidades.
  • ✓ No deben concederse ayudas públicas, terrenos públicos, ventajas fiscales ni conexiones preferentes antes de cumplir esos criterios.

Caso de estudio

El caso Luna

El proyecto anunciado en el municipio de Luna, provincia de Cluj, llevó a Agent Green a transformar una reacción puntual en una campaña nacional.

Según la información presentada públicamente, tendría unos 80 MW de capacidad y se construiría bajo tierra en un antiguo pastizal próximo al río Arieș. Si funcionara continuamente a esa potencia, su consumo máximo teórico alcanzaría unos 700,8 GWh al año.

El inversor mencionó refrigeración líquida en circuito cerrado, pero aún no ha publicado todos los datos necesarios sobre energía, agua, evacuación y recuperación de calor, hidrogeología, riesgo de inundación, impacto acumulado y beneficios comunitarios a largo plazo.

Agent Green no expresó una oposición de principio a la inversión. Pedimos analizar con transparencia el suelo, la tecnología y sus efectos antes de que la promoción política y comercial convierta el proyecto en un hecho consumado.

Luna no es solo el nombre de un proyecto. Es la primera prueba de cómo Rumanía decidirá si la infraestructura digital se desarrolla dentro o fuera de los límites ecológicos.

Leer el artículo de PressOne sobre el proyecto →

Qué hará Agent Green

Vigilaremos nuevos proyectos y ampliaciones de centros existentes, solicitaremos documentos de autorización, analizaremos impactos sobre suelo, energía, agua y biodiversidad e informaremos a las comunidades afectadas.

Propondremos normas nacionales, intervendremos en las consultas y notificaremos a las autoridades rumanas e instituciones europeas cuando se ignoren la legislación o el interés público.

Colaboraremos con investigadores, ingenieros, especialistas en energía y agua, comunidades e inversores que acepten la transparencia y busquen soluciones reales.

El diálogo es posible antes de la destrucción. Después, quedan los tribunales.

Ayúdanos a detectar los proyectos antes de que sea tarde

Si se proyecta un centro de datos en tu localidad, envíanos anuncios públicos, decisiones locales, planes urbanísticos, acuerdos, fotografías y coordenadas del emplazamiento.

Envía información a office@agentgreen.org

La infraestructura digital puede formar parte del futuro. La naturaleza, el agua y las comunidades no deben convertirse en la factura oculta de ese futuro.

No hay nube sin tierra.
Y la Tierra tiene límites.

Foto de portada: Switch — obras del campus de centros de datos The Keep 2.0, North Atlanta, Georgia, Estados Unidos.

Recursos externos