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Frutas y verduras de distintos colores dispuestas juntas.

Alimentación sostenible

Campaña – alimentación sostenible

Una campaña de Agent Green, Asociația Veganilor din România y Animals International

OBJETIVOS 2024

  • reducir el número de enfermedades asociadas al consumo excesivo de carne y grasas animales

  • reducir el consumo y la producción de productos de origen animal en Rumanía (2024), sustituyéndolos gradualmente por alternativas vegetales tanto en la alimentación como en la agricultura, ofrecidas y apoyadas por el Estado

  • lograr que el 50 % de las opciones alimentarias disponibles en tiendas, restaurantes e instituciones públicas sean vegetales

Contexto

Las estrategias de la Unión Europea sobre biodiversidad y agricultura, presentadas en mayo de 2020, la emergencia climática declarada el 28 de noviembre de 2019 o la pandemia de coronavirus que atravesamos desde hace meses son solo algunos acontecimientos significativos que muestran la urgencia de transformar cómo producimos y consumimos los alimentos. La ONU proclamó 2021 «Año Internacional de las Frutas y Verduras». El objetivo era aumentar la concienciación sobre los beneficios de consumir verduras y frutas.

Guía para principiantes de una alimentación sostenible

Se tira más del 20 % de los alimentos producidos, la tasa de obesidad aumenta y más de la mitad de los adultos de la UE tienen sobrepeso.

En Rumanía, el 55 % de los adultos tienen sobrepeso. Además, Rumanía ocupa el segundo puesto de la Unión Europea en obesidad infantil.

Los estantes de las tiendas rumanas no ofrecen un equilibrio entre los productos animales y los vegetales. En los vegetales falta por completo la diversidad de productos, lo que dificulta elegir opciones más saludables. A ello se suman nuestras tradiciones culinarias, que durante las últimas décadas han situado gradualmente la carne y los productos animales entre las preferencias principales de los rumanos.

La industria ganadera está fuertemente subvencionada, pese a sus múltiples efectos negativos en el medio ambiente, la salud pública y el bienestar animal. Los derechos de los animales son casi inexistentes en esta industria y Rumanía incumple a menudo la legislación europea sobre su bienestar.

Nuestro país tiene el mayor número de muertes por causas prevenibles de Europa, el doble que otros países europeos. Las principales causas son las enfermedades cardíacas, los accidentes cerebrovasculares, la neumonía y el cáncer colorrectal. Nuestro país también tiene una de las esperanzas de vida más bajas de la Unión Europea, 6 años inferior a la del resto de los países de la UE.

Los rumanos necesitan familiarizarse con los beneficios de la alimentación vegetal y recibir estímulos para probar las alternativas. Al mismo tiempo, estas deben ser más accesibles, porque tanto las instituciones públicas como las cadenas privadas de restauración carecen actualmente de una gama variada de productos vegetales.

Las explotaciones ganaderas intensivas son bombas sin explotar de zoonosis, un infierno para los animales y para quienes trabajan en ellas, contribuyen significativamente al calentamiento global y afectan al medio ambiente de múltiples maneras. Rob Wallace, biólogo evolutivo y autor de «Big Farms Make Big Flu», afirma que actualmente el planeta Tierra es en realidad el «Planeta de las explotaciones ganaderas». Las poblaciones mayores y las densidades más altas facilitan una tasa superior de transmisión de zoonosis. Además, en condiciones de hacinamiento la respuesta inmunitaria disminuye.

Tampoco puede ignorarse el sufrimiento del transporte innecesario de animales: Rumanía es el primer exportador de ovejas de la Unión Europea, con más de 2 millones de ovejas y bovinos exportados anualmente.

Por motivos ecológicos, sociales, éticos y de salud pública, el futuro de la alimentación será probablemente vegetal (vegano).

Los negocios veganos crecen y existe demanda. Un caso destacado es Verdino, que pasó de la carne a los productos basados en proteína de guisante. El negocio es sostenible y apreciado por clientes que buscan alternativas vegetales a los productos cárnicos. Estos emprendedores necesitan apoyo para producir fácilmente en Rumanía ingredientes de valor añadido, como aislados de proteína de guisante o soja. Un precedente europeo es Francia, con un programa nacional dedicado a producir aislado de proteína de guisante.

Esta tendencia hacia una alimentación más sostenible y vegetal también se destaca en el último informe de la ONU (ver el PDF en inglés), que analizó el impacto de la pandemia en el consumo mundial de carne. Actualmente registramos el mayor descenso de este consumo en 20 años. Para finales de 2020 se estima una caída del 3 % respecto al año anterior, acelerada por la creciente preocupación de los consumidores por reducir el impacto ecológico de sus elecciones alimentarias (emisiones de gases de efecto invernadero, contaminación, uso insostenible de recursos), así como por la seguridad alimentaria y el funcionamiento de las cadenas de suministro de carne.

Ver el informe de la ONU en inglés

MOTIVOS

– salud pública
– economía
– medio ambiente/sostenibilidad
– bienestar animal

Campaña nacional

– salud
– nutrición
– medio ambiente
– animales
– oportunidades económicas

  1. CAMPAÑAS NACIONALES DE INFORMACIÓN Y CONCIENCIACIÓN SOBRE LOS BENEFICIOS DE UNA ALIMENTACIÓN VEGETAL
  2. IMPLANTAR CAMPAÑAS COMO MEATLESS MONDAY (LUNES SIN CARNE) EN INSTITUCIONES PÚBLICAS
  3. INCENTIVOS FISCALES Y SUBVENCIONES PARA LA AGRICULTURA Y EL EMPRENDIMIENTO VERDES
  4. PROGRAMAS NACIONALES DE INVERSIÓN
  5. ETIQUETADO TRANSPARENTE OBLIGATORIO DE LOS PRODUCTOS ANIMALES (EMISIONES DE GASES DE EFECTO INVERNADERO, CONDICIONES DE CRÍA EN LAS GRANJAS)
  6. ACTOS PÚBLICOS PARA FOMENTAR EL CONSUMO DE FRUTAS Y VERDURAS, ORGANIZADOS CON EL SECTOR SIN ÁNIMO DE LUCRO
  7. CONSULTAS REGULARES ENTRE EL GOBIERNO Y LOS OTROS DOS ACTORES QUE APOYAN LA TRANSICIÓN HACIA UNA ALIMENTACIÓN SOSTENIBLE: EL SECTOR SIN ÁNIMO DE LUCRO Y EL EMPRESARIAL

Banner con legumbres, frutos secos y el mensaje en rumano «Alimentează-te sănătos» («Aliméntate de forma saludable»).

Exposición de motivos

1. Salud pública

1.1 Reducir la mortalidad mundial

Según un estudio publicado en la revista de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos (https://bit.ly/2X737La), la transición a una dieta basada en frutas y verduras podría reducir la mortalidad entre un 6 y un 10 % para 2050. El análisis incluye enfermedades coronarias, accidentes cerebrovasculares, diabetes de tipo 2 y distintas formas de cáncer. Estos 4 tipos de enfermedades representaban aproximadamente el 40 % de las muertes mundiales en 2010.

1.2. Reducir la mortalidad en Rumanía

Según el informe sobre el estado de la salud en la Unión Europea publicado por la Comisión Europea en 2019

(https://ec.europa.eu/health/sites/health/files/state/docs/2019_chp_romania_romanian.pdf, PDF en rumano), Rumanía tiene una de las esperanzas de vida más bajas de la UE, concretamente 6 años inferior a la media de la UE. También presenta casi el doble de muertes por causas prevenibles y tratables que la media europea, ocupando el cuarto puesto, tras Lituania, Letonia y Hungría. Asimismo, está en los últimos puestos en consumo de frutas y verduras.

1.3. Reducir la incidencia de enfermedades relacionadas con los hábitos alimentarios

Una enfermedad que afecta desproporcionadamente a los rumanos frente a otros ciudadanos europeos es el cáncer colorrectal. Según un estudio publicado este año en el Journal of Gastrointestinal Cancer (https://link.springer.com/article/10.1007/s12029-020-00382-3), la mortalidad en nuestro país es casi el doble de la media europea, sobre todo en las regiones septentrionales y centrales.

En este tipo de cáncer se conocen los alimentos que deben evitarse para reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad. La carne roja (de vacuno, cordero y cerdo) y la procesada se consideran cancerígenas

(https://www.health.harvard.edu/staying-healthy/red-and-processed-meats-raise-colorectal-cancer-risk).

Un estudio de prevención de pólipos del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos mostró que quienes aumentaron su consumo de legumbres incluso en menos de un cuarto de taza al día redujeron un 65 % su riesgo de recurrencia de pólipos colorrectales precancerosos (https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16772456/).

1.4 Reducir la resistencia a los antibióticos

La resistencia a los antibióticos causa 33.000 muertes al año en la Unión Europea y costes para la salud pública de unos 1,5 mil millones de euros (https://ec.europa.eu/health/amr/antimicrobial-resistance_en). Aproximadamente el 50 % de la producción mundial de antibióticos se utiliza en ganadería y acuicultura. (Consumers International). Cambiar los hábitos alimentarios y pasar a una dieta predominantemente vegetal permitiría reducir el número de animales criados para consumo y, por tanto, garantizarles mejores condiciones en las granjas, que ya no los predispusieran, como ahora, a enfermedades que requieren antibióticos.

1.5 Prevenir futuras pandemias

Aproximadamente el 60 % de las enfermedades que afectan a las personas en todo el mundo son de origen zoonótico (transmitidas de animales a humanos). Dos tercios proceden de animales silvestres. Según la Organización Mundial de la Salud, el mayor riesgo de transmisión de zoonosis surge de la exposición directa o indirecta de las personas a animales, productos animales (carne, leche, huevos) y al entorno en el que viven (https://bit.ly/3gA6cvk).

Uno de los escenarios formulados por los científicos para la Covid-19, y el que más se parece a la historia de los brotes de coronavirus hasta ahora (SARS-CoV2 no es el único virus que ha generado epidemias en los últimos años saltando de los animales a los humanos, sino solo el que ha provocado una pandemia), supone que el virus evolucionó a su forma actual en las personas tras haber tenido un huésped intermediario.

Según las últimas investigaciones, los cerdos serían muy buenos candidatos a este huésped intermediario, pues tienen un sistema inmunitario muy parecido al humano (https://bit.ly/3dd4FsN). La destrucción de hábitats, que pone a las personas en contacto con patógenos antes desconocidos, y las condiciones de las granjas intensivas y los mataderos, propicias para la aparición y propagación de enfermedades, figuran entre las causas principales de su aparición. Necesitamos más que nunca redirigir parte de las subvenciones hacia un sector agrícola sostenible con menos riesgos para la salud pública: la agricultura vegetal.

Informe sobre los riesgos de intensificar el modelo actual de ganadería: https://www.ciwf.org.uk/media/3756123/Zoonotic-diseases-human-health-and-farm-animal-welfare-16-page-report.pdf

2. Protección del medio ambiente

2.1. Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero

Nuestra alimentación actual es responsable del 17 % de las emisiones de gases de efecto invernadero de Europa, según el informe de The Lancet — Food in the Anthropocene: the EAT–Lancet Commission on healthy diets from sustainable food systems

(https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/30660336).

Según un estudio publicado en la revista de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos (https://bit.ly/2X737La), una alimentación predominantemente vegetal podría reducir las emisiones del sector alimentario entre un 29 y un 70 % para 2050 (en consonancia también con el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas, que concluyó que el potencial de reducción de estas emisiones es mucho mayor reduciendo el consumo que mediante medidas técnicas para gestionar mejor los animales o los cultivos destinados a alimentarlos). El informe de The Lancet estima necesaria una reducción drástica de al menos el 50 % del consumo de alimentos poco saludables, como la carne roja, y a la vez un aumento superior al 100 % del consumo de verduras, frutos secos, frutas y legumbres.

El IPCC publicó en 2019 un informe especial (https://www.ipcc.ch/srccl/) que describía las dietas vegetales como una gran oportunidad para mitigar el cambio climático y adaptarse a él, e incluía recomendaciones políticas para reducir el consumo de carne.

2.2 Reducir la contaminación del agua, el suelo y el aire

Los sistemas ganaderos afectan a la calidad del agua, el aire y el suelo al alterar los ciclos biogeoquímicos del nitrógeno, el fósforo y el carbono. Los resultados disponibles, publicados también por la Comisión de la Unión Europea (https://ec.europa.eu/jrc/en/publication/impacts-european-livestock-production-nitrogen-sulphur-phosphorus-and-greenhouse-gas-emissions-land), muestran que el sector ganadero es responsable de

  • el 78 % de la pérdida de biodiversidad terrestre
  • el 80 % de la acidificación del suelo y la contaminación del aire (con emisiones de amonio y nitratos)
  • el 73 % de la contaminación del agua

Según el European Nitrogen Report, la contaminación por nitratos cuesta a la Unión Europea 320 mil millones de euros al año (http://centaur.reading.ac.uk/20869/1/28387ENA_c17.pdf, PDF en inglés).

La contaminación del agua por nitratos expone a 18 millones de personas a beber agua con concentraciones superiores al nivel recomendado. Las explotaciones intensivas también contribuyen a la contaminación del aire, causando más de 400.000 muertes prematuras al año.

2.3 Combatir la deforestación y la pérdida de biodiversidad

La deforestación que da paso a tierras agrícolas es la principal causa de la extinción masiva (https://bit.ly/2ZDssyd).

Un estudio reciente de WWF mostró que el número de seres vivos en los bosques del mundo disminuyó más de la mitad entre 1970 y 2014. El estudio, titulado «Below the Canopy», examinó 455 poblaciones de 268 especies silvestres que viven exclusivamente en los bosques. Según los últimos datos disponibles, de 1970 a 2014, sus poblaciones disminuyeron una media del 53 %.

2.4 Sostenibilidad

Cultivar vegetales tiene un impacto menor en el planeta y requiere muchos menos recursos que la industria ganadera (tierra, agua, nutrientes). Fuente: https://www.researchgate.net/publication/256389231_A_Framework_for_Sustainability_Transition_The_Case_of_Plant-Based_Diets

Además, las granjas de animales aportan solo el 18 % de las calorías consumidas mundialmente, pero necesitan el 83 % de las tierras agrícolas del planeta (https://bit.ly/2ZHmpbK).

3. Bienestar animal

La relación entre el bienestar animal, el de las personas y el del planeta es cada vez más clara. Incluso sobre la pandemia que afronta hoy todo el planeta se han lanzado varias alertas a lo largo del tiempo, algunas muy recientes. La Organización Mundial de la Salud, investigadores y científicos de todo el mundo, así como periodistas y personalidades públicas, han advertido de la relación entre las condiciones inadecuadas de cría y sacrificio de los animales en las explotaciones intensivas y el riesgo de nuevos brotes de epidemias y pandemias.

Garantizar condiciones dignas y un mínimo de bienestar a los animales criados para consumo es imposible sin reducir el consumo de animales. Casi dos tercios de los animales de granja del mundo se crían actualmente en explotaciones intensivas (unos 50 mil millones de animales).

Debido al hacinamiento y al estrés acumulado en estas granjas, muchos animales acaban heridos. Para reducir las agresiones lesivas y el canibalismo, la industria ganadera recurre a prácticas crueles como cortar dientes, colas o picos, en las aves por ejemplo.

Por ejemplo, a las pollitas destinadas a la producción de huevos se les corta el pico (un tercio en la UE), sin anestesia, lo que puede causar dolor agudo y crónico. Los animales son tratados como simples mercancías, hacinados en espacios donde a veces ni siquiera pueden darse la vuelta, sin luz natural ni posibilidad de expresar sus comportamientos naturales. Fuentes: https://bit.ly/3esWAAm, https://bit.ly/2zD3Bjr, https://bit.ly/36H530b

4. Oportunidades económicas

Según un estudio (https://bit.ly/3gvyCq7) publicado en la revista de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos (PNAS), si las personas siguen basando su alimentación en productos animales, la economía mundial perderá hasta 1,6 billones de dólares para 2050. El mercado europeo de las alternativas vegetales ya sigue una tendencia ascendente que solo hace falta aprovechar.

Las ventas de productos vegetales basados en guisantes, lentejas o soja han crecido un 39 % en el mercado europeo durante los últimos 4 años. Las alternativas vegetales a la carne registraron un aumento todavía más sorprendente: el 451 %. Estos datos se obtuvieron en un proyecto financiado por Horizon 2020 (https://bit.ly/2vvOJBm), el programa marco de investigación e innovación de la Unión Europea.

También mejora la situación de las alternativas vegetales a los lácteos. Para 2025, el mercado europeo de estas alternativas se estima en un valor total de unos 2 mil millones de euros (https://bit.ly/3ahlscr).

En Rumanía ya existen empresas veganas de éxito como Verdino, Inedit, Aivia y Ambrozia, que demuestran el interés de los compradores rumanos y de otros países por este segmento y que este mercado puede resultar sumamente rentable.

Ejemplos de éxito mundial: Beyond Meat (con un éxito rotundo en el Nasdaq), Impossible Foods, JUST Egg, Oatly

PROPUESTAS DE MEDIDAS CONCRETAS

Identificar los cultivos estratégicos beneficiosos para la salud y el medio ambiente por los que puede empezar la transición a una alimentación sostenible, con ayuda de las autoridades, los canales oficiales de comunicación y una infraestructura adecuada.

Las subvenciones e inversiones apoyadas por incentivos fiscales para negocios basados en la agricultura vegetal pueden salvar el planeta y millones de vidas y prevenir futuras pandemias. Así podremos presentar a la sociedad rumana la fascinante cocina de los vegetales, porque son ellos los que realmente no podemos abandonar, al ser la fuente primaria de nutrientes de la alimentación humana.

Los objetivos principales de las medidas fiscales deberían ser abaratar las alternativas vegetales y aumentar su diversidad para que puedan sustituir los productos animales tanto organoléptica como nutricionalmente. También puede plantearse una sobretasa sobre determinados productos animales con un impacto negativo importante en el medio ambiente o la salud de los consumidores, pero solo cuando se considere que la diversidad y accesibilidad de los productos vegetales han alcanzado un nivel adecuado para que esa sobretasa no sea una carga para los consumidores rumanos. Esta condición es especialmente importante en Rumanía, que ocupa el primer puesto europeo en la proporción del gasto en alimentos y bebidas no alcohólicas respecto al gasto total de los hogares.

Creemos necesario probar varios enfoques para garantizar que el mensaje llegue al mayor número de comunidades.

Los 3 motivos principales por los que las personas abandonan los productos animales son la preocupación por el bienestar animal, la salud personal y el impacto ambiental.

Mediante educación, accesibilidad y un apoyo real a la transición, el cambio hacia una dieta vegetal llegará naturalmente.

Al diversificar la gama de productos vegetales tanto en instituciones públicas como en cadenas privadas de alimentación, como tiendas y supermercados, las personas tendrán más alternativas y podrán elegir fácilmente alimentos saludables.

De hecho, los costes de producir alimentos vegetales suelen ser mucho menores, en contra del mito de que la comida vegana es cara.

Proponemos que, para 2023, el 50 % de las opciones alimentarias disponibles en tiendas, restaurantes e instituciones públicas sean vegetales.

PILARES PRINCIPALES

Pilar 1 — Educación general y nutricional

Según el informe especial sobre educación nutricional de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (http://www.fao.org/3/i3235e/i3235e.pdf, en inglés), promover dietas saludables basadas en frutas y verduras es clave para adoptar hábitos alimentarios saludables y sostenibles. A escala mundial, tanto la FAO como la Organización Mundial de la Salud recomiendan políticas educativas y programas que apoyen activamente la adopción de dietas saludables. Por tanto, para maximizar la eficacia, la información debe complementarse con programas que faciliten adquirir nuevas habilidades y con cambios en el entorno alimentario (más opciones saludables y mayor facilidad para adoptar hábitos saludables).

El bajo consumo de frutas y verduras aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares y varios tipos de cáncer. El alto consumo de grasas saturadas y trans favorece las enfermedades cardíacas, mientras que consumir carne roja y procesada se relaciona con varios tipos de cáncer (WHO, 2203; Steyn et al., 2004; WCRF, 2007).

En este contexto recomendamos tres formas en que el Gobierno puede apoyar las actividades educativas:

  1. Campañas nacionales de información sobre prevención mediante la nutrición, facilitando el acceso de la población por todos los medios: televisión, prensa, publicidad exterior, radio, internet, redes sociales, actos e instituciones educativas.

→ Anuncios informativos similares a los del azúcar, la sal y las grasas, por tiempo indefinido en todas las televisiones y radios públicas, sobre varias categorías de información

LA ALIMENTACIÓN VEGETAL REDUCE EL RIESGO DE ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES Y CÁNCER

LAS LEGUMBRES: ALTERNATIVAS PROTEICAS VEGETALES A LOS PRODUCTOS ANIMALES

EL CONSUMO DE PRODUCTOS ANIMALES AFECTA A TU SALUD Y A LA DEL PLANETA

¿QUIERES PASAR DE TU ANTIGUA GRANJA DE ANIMALES A UN NEGOCIO VEGETAL O ABRIR UN NEGOCIO DE ALIMENTACIÓN ECOLÓGICA VEGETAL?

  1. Alianzas entre autoridades locales y organizaciones sin ánimo de lucro que promueven las frutas y verduras (actos públicos como ferias y festivales, campañas de concienciación e información, conferencias, talleres, cursos gratuitos para padres e hijos)
  2. Etiquetar la carne y los lácteos con información sobre las enfermedades a las que predisponen y su impacto ambiental (emisiones de gases de efecto invernadero, contaminación por nitratos, azotatos, etc.)
  3. Educación nutricional en las escuelas y programas de formación médica continua sobre nutrición y salud pública para el personal sanitario
  4. Utilizar imágenes de las granjas y comunicar con la máxima transparencia en todos los productos animales

Ejemplos de campañas en el mundo:

  1. El Ayuntamiento de Barcelona promueve Meat Free Monday (Lunes sin carne) e incluso ha publicado una guía vegetariana de la ciudad (https://bit.ly/2MaghRr)
  2. El Ayuntamiento de Nueva York adoptó Meatless Monday ya en 2015. Más de 40 escuelas, varios centros de enseñanza superior y universidades y escuelas privadas se han sumado a esta campaña (https://bit.ly/3cfAY94)
  3. Varias ciudades británicas se han convertido en Veg Cities dentro de la iniciativa Peas Please (https://bbc.in/3ewCTrC), un programa que reúne a distribuidores, productores, instituciones públicas, autoridades locales y representantes gubernamentales para aumentar conjuntamente el consumo diario de frutas y verduras
  4. La campaña nacional «Come 5 frutas y verduras al día / 5 a Day», organizada en varios países (Argentina, Brasil, Australia, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, España, Reino Unido).

Las campañas son estructuradas y ejecutadas por las autoridades locales con el sector sin ánimo de lucro y, en ocasiones, con el apoyo de alianzas privadas.

Pilar 2 — Hacer más accesibles los alimentos «verdes». Fomentar la agricultura sostenible

1. Incentivos fiscales y subvenciones en todos los niveles: producción, transformación, distribución y venta

Conceder subvenciones y fondos para iniciar un negocio de alimentación verde o para quienes quieren hacer la transición, por ejemplo empresas lácteas que comienzan a producir alternativas vegetales a la leche, siguiendo los programas ambientales para coches eléctricos, infraestructura de recarga y energía verde.

Otro elemento clave de una transición justa hacia una alimentación sostenible es apoyar toda la cadena de producción de alimentos de bajo impacto ambiental con incentivos fiscales en todos los niveles: producción, transformación, distribución y venta. Así, los hábitos alimentarios cambian de forma orgánica, fomentando sectores agrícolas sostenibles y precios más accesibles para los compradores.

Consideramos que los incentivos fiscales deben priorizarse frente a las sobretasas sobre productos de gran impacto ambiental y sanitario, como la carne de rumiantes y la procesada, porque no vulnerabilizan a los ciudadanos de ingresos bajos y medios, sino que inclinan naturalmente el mercado alimentario hacia alternativas más saludables y sostenibles, haciéndolas más variadas, numerosas y asequibles.

También proponemos gravar adicionalmente los alimentos de impacto negativo en la salud y el medio ambiente. Al convertirse en productos menos accesibles, aumentarán automáticamente su calidad, precio y nivel, mientras disminuirán el hábito de consumo y sus riesgos.

La sobretasa sobre estos alimentos solo podría aplicarse después de desarrollar varios programas nacionales de educación nutricional y de apoyo al aumento del número y la calidad de las alternativas vegetales del mercado.

Proponemos un IVA del 0,5 % para las alternativas vegetales a los productos animales, incluidas las alternativas a carne, lácteos y huevos. Como la función nutricional principal de los alimentos sustituidos es garantizar el aporte necesario de proteínas, proponemos los siguientes criterios acumulativos para aplicar el IVA del 0,5 %:

  1. Los productos son alimentos preparados o semipreparados sin ingredientes animales, Y
  2. La relación entre el aporte calórico C (medido en kcal por 100g de producto según su etiqueta nutricional) y el aporte de proteínas P (medido en gramos de proteína por 100g según la etiqueta nutricional) es como máximo 20.

Este segundo criterio (C/P≤20) equivale a la condición (P×4/C≥0,2), que los alimentos deben cumplir para utilizar en el envase la declaración «ALTO CONTENIDO DE PROTEÍNAS», conforme al Reglamento (CE) n.º 1924/2006 sobre declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos.
https://eur-lex.europa.eu/legal-content/RO/TXT/HTML/?uri=CELEX:32006R1924

2. Identificar y designar cultivos estratégicos para la transición hacia una alimentación sostenible.

Nuestra propuesta se refiere a cultivos de leguminosas que sustituyen con éxito nutricionalmente a los productos animales, también por su contenido proteico: guisantes, soja, judías, setas y plantas aromáticas. Estos cultivos benefician al suelo y tienen beneficios demostrados para el medio ambiente y la salud.

Tras un análisis por zonas con varios escenarios, se detallarán planes de negocio completos y se ofrecerá orientación para aplicarlos.

Recomendamos priorizar la permacultura y las especies locales beneficiosas para el medio ambiente y nutritivas para las personas.

Judías, guisantes, setas y soja son solo algunas especies que pueden incluirse en programas como cultivos estratégicos.

Precedentes en Europa

El Gobierno francés se ha propuesto convertirse en líder mundial del suministro de proteína vegetal, especialmente de guisante, complementando el Programa nacional de proteína vegetal 2014-2020 / Plant protein plan 2014-2020 (http://proxy-pubminefi.diffusion.finances.gouv.fr/pub/document/18/21565.pdf) con inversiones masivas en investigación, desarrollo e innovación sobre las «proteínas del futuro».

3. Redirigir las subvenciones desde la agricultura basada en la ganadería intensiva hacia formas de agricultura sostenible y vegetal.

La explotación intensiva debe sustituirse por el cultivo abundante de plantas adaptadas al relieve y las condiciones. Tras analizar cada zona, proponemos

  • una encuesta urgente entre los trabajadores de mataderos y de la industria de transformación cárnica
  • financiar e incentivar fiscalmente tanto a pequeños como a grandes productores con modelos de negocio sostenibles
  • priorizar gradualmente las subvenciones ganaderas para negocios verdes y vegetales hasta 2027

Pilar 3 — Previsibilidad y coherencia / Programas nacionales de inversión

  1. Programas nacionales de inversión en infraestructuras para transformar cultivos vegetales, como guisantes, soja, judías u otras leguminosas.
  2. Programas nacionales de inversión en emprendimiento de alimentación verde/sostenible
  3. Programas nacionales de inversión en investigación y desarrollo de alimentación sostenible vegetal (ingeniería alimentaria, biotecnologías).

SOCIOS DE LA TRANSICIÓN

La transición a una agricultura sostenible y una alimentación con la menor huella ambiental posible solo puede producirse si todos los actores importantes de la sociedad unen fuerzas y colaboran. Por eso también proponemos formas en que el sector sin ánimo de lucro, las empresas y el Gobierno pueden apoyarse mutuamente en esta transición.

ONG Y EMPRESAS

  1. Consultas regulares con organizaciones nacionales e internacionales sin ánimo de lucro dedicadas a promover la transición hacia una alimentación sostenible y vegetal
  2. Incentivos fiscales para las organizaciones sin ánimo de lucro que promueven la alimentación vegetal o predominantemente vegetal
  3. Consultas con las empresas de alternativas vegetales a los productos animales, para identificar pronto sus dificultades y el apoyo que necesitan para competir a escala nacional e internacional.

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