
Tras las huellas de la vida en Homorod

La iglesia en la parte alta de Homorod
El reportaje de Catalin Manole, publicado por Formula AS el 18 de mayo de 2020, en el número 1416, sigue la vida de Homorod, un pueblo al otro lado del Mureș, hacia Geoagiu, al pie de los Apuseni. Este resumen presenta los temas y las personas del reportaje de la época de la pandemia, junto con las fotografías y los pies de foto conservados en el archivo.
El trabajo de la tierra y el cuidado de los animales
En la parte del pueblo llamada Văleni, Nicu y Jenica aran su tierra con un arado tirado por dos caballos. El suelo pedregoso y la falta de lluvia dificultan el trabajo, pero la preparación del terreno y la siembra del maíz no pueden esperar. Los animales, el huerto, las patatas, el heno y la leña marcan el ritmo de sus días, de la mañana a la noche.

El trabajo sagrado y el arado sagrado
El relato une el esfuerzo físico y la sensación de independencia de quienes trabajan en su propia tierra. La pregunta de Nicu sobre las restricciones para salir de casa introduce en esta escena agrícola el contexto de la pandemia de 2020.
Huertos, pájaros y cercanía a la naturaleza

El trabajo sagrado y el arado sagrado
Claudiu, que se mudó al pueblo en el año 2000 tras vender un piso en la ciudad, explica por qué eligió Homorod: la cercanía a la ciudad, el río ante su puerta, las casas y el canto de los pájaros. Tras el cierre de su lugar de trabajo durante la pandemia, lleva dos meses en el pueblo y se ocupa del huerto, las colmenas, las reparaciones y el pozo.
El reportaje retrata el pueblo a través de los sonidos de los pájaros y las casas, del río con sus pequeños puentes y de la vista junto a una de las iglesias. Estas escenas acompañan la preocupación de la gente por la sequía y su dependencia de la agricultura.
Hogares y alimentos del propio patio

Por la casa y sus dependencias
Las conversaciones con nana Ana y Vetuța describen los huertos, las verduras, las flores y el trabajo necesario para cuidarlos. Valentin combina su empleo de vigilante en una fábrica de muebles con el cuidado de la casa, los caballos, las vacas y la tierra. También habla de la dificultad para vender los terneros durante el periodo de enfermedad, así como de los recursos y el espacio que le ofrece la vida en el pueblo.
Casas de piedra y tradiciones locales

Claudiu y los narcisos
Nana Bucur presenta las comidas que prepara con lo que tiene en casa: sopa, vărzări, verduras, leche y queso. Después habla de la casa de piedra heredada de sus padres y de cómo se construían antes las casas utilizando la piedra que traía el río, tierra y otros materiales cercanos. Sus recuerdos conservan también las costumbres que acompañaban la finalización de una construcción.
La espera de la lluvia

Valentin y sus caballos
Por la tarde, la actividad se traslada de las calles del pueblo a los terrenos de las llanuras aluviales del Mureș. La gente siembra, lleva agua e intenta limitar los efectos de la sequía. El reportaje termina con su regreso del campo y la llegada de una lluvia de mayo, esperada para la tierra y los cultivos.



