
El Senado vota el lunes la modificación de las áreas protegidas. Las ONG piden rechazar la ley contra la naturaleza
Comunicado de prensa de Agent Green & Bankwatch România
Bucarest, 10.03.2022. El Senado votará el lunes una propuesta legislativa que permite modificar las áreas protegidas para proyectos hidroeléctricos. Bankwatch, Agent Green y WWF dan la voz de alarma y piden a los senadores que no voten una ley que mutilará al menos tres parques naturales.
El PL117/2022 propone modificar los límites de las áreas protegidas donde existen proyectos hidroeléctricos en construcción, aprobados antes de que esas zonas fueran declaradas protegidas. En una carta de posición enviada a los senadores, las organizaciones ambientales subrayan que la ley dará luz verde a continuar proyectos declarados ilegales por el máximo tribunal de Rumanía.
«Aprovechando la crisis energética creada por la guerra en Ucrania, algunos parlamentarios quieren justificar el gasto ilegal de sumas importantes y se apresuran a tramitar por el Senado una ley a medida para pequeños proyectos hidroeléctricos que destruirían por completo dos parques nacionales y varias masas de agua. Vulnerando los procedimientos habituales de análisis de proyectos de ley en comisión, el Senado rumano pretende aprobar el lunes, sin dejar ni una semana para ese examen, una propuesta que permite modificar los límites de las áreas protegidas», precisó Cătălina Rădulescu, abogada de las organizaciones ambientales.
Las organizaciones advierten de que las modificaciones legislativas contradicen la Directiva de Hábitats, transpuesta al derecho nacional por la ordenanza de urgencia OUG 57/2007, y la Directiva sobre evaluación ambiental, transpuesta por la Ley 292/2018. Según estas, solo pueden quedar exentos los proyectos relacionados con la salud o seguridad públicas, o los que obtengan el dictamen de la Comisión Europea. Los proyectos hidroeléctricos afectados por esta ley no han sido remitidos a la Comisión, señalan los representantes de las ONG.
Impacto ambiental negativo y escasa aportación energética
Las centrales Bumbești-Livezeni y Răstolița son dos de los proyectos para los que se propone la ley. Se encuentran en los territorios del Parque Nacional Defileul Jiului y, respectivamente, del Parque Nacional Călimani y de Defileul Mureșului Superior. Su puesta en marcha reducirá drásticamente los caudales, afectando negativamente a toda la biodiversidad y, de forma directa, a las nutrias y poblaciones de peces como el cavilat y el hucho, una especie en peligro de extinción.
«En realidad, las dos centrales aportarían como máximo el 0,6 % de la producción eléctrica del sistema energético nacional y reducirían el caudal de los ríos afectados. La producción máxima solo se registraría con los caudales de los años 80, condiciones inexistentes hoy debido al cambio climático. La misma cantidad de electricidad podría producirse en parques fotovoltaicos con unos 180 MW de capacidad instalada, en los numerosos terrenos degradados del sur del país o en los tejados de las casas, sin afectar al medio ambiente», dijo Ioana Ciută, presidenta de Bankwatch România.
Las inversiones mencionadas se hicieron vulnerando las leyes ambientales citadas. Por ello, el permiso de construcción de la central del Jiu se anuló definitivamente en 2017, mientras que Răstolița cuenta con un acuerdo ambiental emitido en 1990, de dos páginas y sin ninguna medida de protección ambiental. Tras la declaración de las zonas como Parque Nacional y la creación de la red Natura 2000, los procedimientos ambientales deberían haberse revisado.
«Es evidente que esta ley está redactada expresamente para legitimar la construcción de centrales declaradas ilegales. Pero su puesta en marcha tendría un impacto irreversible en la biodiversidad, independientemente del texto legal. Rumanía tiene un grave problema con las pequeñas centrales construidas en zonas montañosas que secan tramos importantes de los ríos. Por eso pedimos a los senadores que no voten una ley que destruiría aún más hábitats únicos de Rumanía», dijo Gabriel Păun, presidente de Agent Green.
Sobre Bankwatch România
Bankwatch România es una asociación fundada en 2012 cuyo objetivo es evitar el impacto ambiental y social negativo de proyectos públicos y privados y promover alternativas sostenibles y la participación pública en las decisiones. Su principal ámbito de actividad es reducir la contaminación del sector energético, con especial atención a reducir el uso de combustibles fósiles.
Sobre Agent Green
La asociación AGENT GREEN es una organización no gubernamental y sin ánimo de lucro de protección ambiental, fundada en Rumanía en 2009. Su orientación es investigar delitos ambientales, exponerlos estratégicamente y promover soluciones para conservar la biodiversidad y asegurar el bienestar de las generaciones futuras.
Artículos relacionados

Precedente peligroso en el Parlamento rumano: se propone suprimir áreas protegidas o modificar sus límites

El Tribunal Constitucional abre la caja de Pandora: los parques nacionales pueden sacrificarse por proyectos hidroeléctricos controvertidos

