
«Cáncer» en los pulmones de las ciudades
Agent Green advierte de que las talas abusivas de los últimos bosques que rodean las grandes ciudades afectan a la calidad de vida de los ciudadanos y a la biodiversidad. Es también el caso de los bosques cercanos a Iași que, aunque han sido designados áreas protegidas de interés europeo, son explotables en el 99 % de su superficie a petición de Romsilva y con la aprobación del Ministerio de Medio Ambiente. Los habitantes están indignados y piden la protección estricta de los bosques en un radio de 10 km desde el límite de la ciudad y una protección parcial más allá de este límite.
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El impacto sobre la salud causado por la contaminación de las grandes ciudades de Rumanía se agrava con las talas abusivas de los últimos reductos de bosque que quedan en sus alrededores. Se talan incluso los últimos árboles de dimensiones monumentales. Una tras otra, cada parcela es arrasada y transformada progresivamente en matorral bajo la denominación de bosque regenerado, dejando a las ciudades del país sin pulmones. Pero los árboles viejos no están enfermos y no deben ser sustituidos. Producen la mayor cantidad de oxígeno, protegen el suelo y el agua, captan y almacenan carbono de la atmósfera, dan cobijo y alimento a muchos seres vivos y regulan el clima. Actualmente ya no se tienen en cuenta en absoluto las funciones sociales, recreativas y ecológicas del bosque. Ni siquiera en los bosques incluidos en áreas protegidas Natura 2000 se protege estrictamente más del 1 % de su superficie. La única fuente de oxígeno y de estabilización del clima local desaparece día tras día. Con estos bosques desaparecen también los seres vivos, incluidos los pájaros cantores. También estamos a la cola de Europa en cuanto a espacios verdes por habitante dentro de las ciudades.
Como consecuencia, se han reducido significativamente la calidad de vida de los ciudadanos y el potencial de los bosques para combatir los riesgos climáticos, hidrológicos y geomorfológicos, y la biodiversidad se ha visto afectada. Cada año mueren por la contaminación 20 755 personas residentes en Rumanía, de las cuales 15 126 por la contaminación del aire, según el último informe de la Global Alliance on Health and Pollution.
En este momento solo el 1 % de las aproximadamente 13.000 hectáreas de áreas protegidas de Codrii Iașilor está a salvo de las talas. El 99 % restante es explotable. Se talan las últimas parcelas de bosques seculares con una edad media de 120–160 años. Romsilva y el Ministerio de Medio Ambiente han aprobado la explotación de más de 750.000 metros cúbicos de madera para la década actual sin estudios de evaluación adecuada y estratégica. Ante la ausencia de estas evaluaciones obligatorias, la Comisión Europea ha iniciado un procedimiento de infracción contra Rumanía, que debe conducir a duras sanciones que el Tribunal de Justicia Europeo establecerá a lo largo de este año.
«Hablamos de un área protegida de la que solo el 1 % está realmente protegido. Es una vergüenza nacional. Pedimos al Ministerio de Medio Ambiente que amplíe la superficie estrictamente protegida a 10 km alrededor de la ciudad y al menos al 50 % de la superficie total de las áreas protegidas, y que cree aquí un nuevo parque natural», declaró Veronica Tulpan, coordinadora de campañas de Agent Green.
La zona fue declarada lugar de importancia comunitaria por la Orden del Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible n.º 1964, de 13 de diciembre de 2007, como parte integrante de la red ecológica europea Natura 2000 en Rumanía para hábitats y aves. Es un área natural (bosques caducifolios, bosques en transición, pastos, praderas, tierras de cultivo y arroyos tributarios del valle del Bârlad) situada en la biorregión continental de la Meseta Central Moldava, que alberga y conserva una amplia variedad de flora espontánea y fauna silvestre. El área natural cuenta con dos tipos de hábitats naturales (hayedos de tipo Asperulo-Fagetum y bosques dácicos de roble y carpe), que proporcionan alimento y condiciones de vida a varias especies de pequeños mamíferos, aves e insectos y protegen elementos florísticos raros.



